FinancIA es una iniciativa interna de la dirección general Financiera de Enagás orientada a automatizar los procesos financieros a través de nuevas tecnologías, como las herramientas de low-code (bajo código) y la inteligencia artificial. Todo, con un enfoque práctico y centrado en las personas. A través de formación aplicada y proyectos reales, los propios profesionales de la compañía desarrollan soluciones digitales para mejorar su trabajo diario.

Antes, la jornada de Alberto transcurría entre hojas de cálculo. Era común que recibiera varios archivos de Excel, tuviera que compararlos, unificarlos, y llevar un seguimiento en un archivo local. Una rutina que seguramente compartía con Trinidad, María, Ignacio, Pilar o muchas otras personas del equipo.

Ahora algo es diferente. En el ala A de la quinta planta de Sede Central, desde donde trabaja la dirección general Financiera de Enagás, hoy se utilizan con naturalidad programas de automatización. Los profesionales han descubierto una forma diferente de trabajar, optimizando el tiempo, reduciendo errores y tomando mejores decisiones.

Qué es FinancIA y cómo surge

Todo empezó hace poco más de un año, cuando, en el marco del Plan de Transformación Digital de la compañía, surgió la idea de FinancIA. Desde el principio, los objetivos fueron muy claros: dejar atrás tareas manuales de poco valor y reemplazarlas por procesos automatizados, aplicar la inteligencia artificial en el día a día y crear una verdadera cultura colaborativa de aprendizaje. Eso sí, siempre con el foco puesto en las personas antes que en las herramientas.

“FinancIA nace a partir de una reflexión compartida dentro de la dirección general Financiera sobre la necesidad de ganar agilidad y eficiencia formando a los equipos en nuevas herramientas digitales, con un enfoque muy práctico. Además, busca impulsar una cultura de transformación e innovación en el área Financiera. Luis Ros propuso darle forma a través de un formato ‘concurso’, como una manera distinta de incentivar la participación, la creatividad y una formación aplicada en casos reales”, recuerda Luis Romero, director general Financiero.

Como suele suceder cuando se pone una iniciativa de formación tecnológica en marcha, la principal duda en su momento fue por dónde empezar. Y la respuesta resultó ser más sencilla: FinancIA apostó por que los profesionales “aprendieran haciendo” mientras recibían enseñanza útil. “Aprender haciendo significa aprender nuevas herramientas mientras se aplican directamente a problemas reales del día a día, y no desde un enfoque teórico. Un ejemplo claro es la aplicación para la solicitud de inversiones y ampliaciones de presupuesto: partiendo de un proceso muy manual, el equipo fue aprendiendo a usar Power Apps y Power Automate mientras diseñaba la solución”, explica Luis.

Para hacerlo posible, FinancIA se apoyó en un ecosistema de trabajo diseñado específicamente para facilitar el aprendizaje y el desarrollo de soluciones. Se liberó tiempo semanal para dedicarlo a formación y trabajar en las iniciativas, se ofreció formación en las diferentes herramientas de automatización e IA y se invitó a las personas a presentar ideas de automatización de su día a día por pequeñas que fueran. No se trataba de hacer grandes proyectos sino de aprender a través de un caso real.

También se habilitaron distintos espacios de acompañamiento: sesiones con expertos para resolver dudas, encuentros abiertos tipo War Room para compartir experiencias y aprendizajes, y el apoyo continuo de 10 digital makers de la dirección general Financiera. Este enfoque combinado de formación, acompañamiento y dedicación específica fue clave para acelerar la adopción y asegurar resultados tangibles desde el inicio.

Soluciones con inteligencia artificial y automatización creadas por los propios equipos de trabajo

Los resultados fueron muy satisfactorios: más de 70 profesionales formados en herramientas digitales, respaldados con el acompañamiento de los digital makers y con 25 sesiones colaborativas para resolver dudas.

Y, casi sin darse cuenta, algo cambió: las herramientas dejaron de imponer respeto y se convirtieron en parte del día a día. De los cientos de correos, múltiples versiones diferentes del mismo Excel y las tareas manuales se pasó a aplicaciones sencillas, datos accesibles, procesos automáticos y más tiempo para analizar y decidir. “Con el tiempo, la visión ha cambiado de forma muy positiva. Las nuevas herramientas digitales se entienden hoy como prácticas y de apoyo al trabajo diario, que no sustituyen el conocimiento sino que lo potencian”, realza Luis.

Después de romper el hielo con la tecnología, llegó el momento de convertir a FinancIA en algo más. Y fue entonces cuando se materializó en 29 soluciones ideadas y desarrolladas por los propios equipos de trabajo para resolver problemas reales

Soluciones, eso sí, con nombre propio. Como el de Clara, Juan, Natalia y Lola, que desarrollaron una App de Solicitud de Inversión y Presupuesto capaz de reducir a minutos procesos que antes llevaban días. O como el de Roberto, Trini e Ignacio, que construyeron un dashboard que ofrece una visión diaria, fiable y automatizada de la caja, reduciendo tiempos de análisis y sentando las bases para incorporar modelos predictivos apoyados en IA.

También destacan iniciativas como el desarrollo de un modelo de proyecciones a largo plazo en Power BI, implementadas por Pilar, María y Alberto. Este informe, actualmente disponible para el Comité Ejecutivo, permite analizar y contrastar la información de forma dinámica, facilitando la toma de decisiones con una visión más completa y actualizada.

Teresa y Raúl, por su parte, diseñaron una aplicación a través de Power BI y Power Apps en la que es posible visualizar las recomendaciones de las compañías aseguradoras sobre nuestras instalaciones, actualizar su estatus, incluir evidencias y tomar decisiones con información actualizada y accesible, eliminando la tradicional cadena de emails y las tablas de Excel compartidas.

Y hay más nombres propios. Como el de Roberto, Dori y Cristina, quienes hicieron un desarrollo para automatizar la gestión de diligencias de embargo y comunicaciones entre diferentes áreas, mejorando la trazabilidad, reduciendo errores y garantizando la continuidad operativa, incluso en periodos vacacionales.

Todas son soluciones que han aportado eficiencia. Los datos las avalan: el 80 % de las propuestas mejoran la seguridad, el control y la integridad del dato, y el 75 % son transversales, con potencial para escalarse a otras áreas.

Pero esto no termina aquí. Muchas de las iniciativas desarrolladas por los equipos seguirán creciendo y escalando. Como siguiente paso, la dirección general Financiera lanzará FinancIA II con el objetivo de consolidar los avances logrados, dar continuidad a las soluciones desarrolladas y seguir impulsando la adopción de nuevas capacidades digitales en el área.

FinancIA ha sentado las bases para continuar la transformación digital. Una transformación pensada por y para las personas y que ha demostrado, una vez más, que cuando se pone el foco en el talento humano la tecnología es la mejor aliada para convertir en realidad las ideas.

Como subraya Merche, quien ha estado muy cerca durante todo este proceso en la dirección general Financiera, el uso de estas tecnologías no solo aporta a nivel profesional, sino también personal: “Un aspecto clave es la comunidad: sentirse acompañado a lo largo de todo el proceso y compartir experiencias, dudas y aprendizajes no solo inspira, sino que también permite avanzar mucho más rápido. Iniciativas como FinancIA te impulsan a aprender y adaptarte a un entorno que evoluciona rápidamente”.

Ideas clave de FinancIA

FinancIA es una iniciativa interna que aplica nuevas tecnologías, como herramientas de low-code e IA a procesos reales.

Los empleados aprenden nuevas herramientas digitales mientras resuelven problemas de su día a día.

Las soluciones desarrolladas han mejorado la eficiencia, la calidad del dato y la toma de decisiones.

La tecnología se entiende como un apoyo al talento humano, no como un sustituto.

Artículo elaborado a partir de información de una iniciativa interna desarrollada por profesionales de la dirección general Financiera de Enagás.